Elegir la hipoteca adecuada es, a menudo, la decisión financiera más importante de una vida. Si estás en esta encrucijada, es normal que te preguntes: ¿qué es mejor, la hipoteca fija o variable? ¿O quizá mixta? En Dr. Finanzas te ayudamos a disipar la incertidumbre y la ansiedad financiera con una comparativa clara sobre los tres principales tipos de préstamo que ofrece el mercado.
La hipoteca de tipo fijo: máxima estabilidad
Es la opción más predecible. La cuota mensual que pagas se mantiene fija durante toda la vida del préstamo. No importa lo que haga el euríbor o la política monetaria, tú pagas siempre lo mismo.Ventajas de la hipoteca a tipo fijo
- Tranquilidad total: Es la mejor contra la ansiedad financiera. Sabes exactamente lo que pagarás cada mes.
- Presupuesto blindado: Permite una planificación económica a largo plazo sin el riesgo de que una subida brusca del índice te desequilibre.
- Protección frente a subidas: Te protege de las fluctuaciones del euríbor, siendo ideal en épocas de tipos de interés al alza.
En resumen, elegir un tipo fijo asegura tu paz mental, aunque el interés inicial, al contratar, suela ser ligeramente superior al de la hipoteca variable.
