Dar el paso de comprar una vivienda es una de las decisiones financieras más importantes de la vida. ¿Estás planeando solicitar tu primera financiación? Entender los números reales es un paso clave para acceder a un préstamo hipotecario con tranquilidad a largo plazo. Analizar un escenario muy habitual en el mercado español, como lo es una hipoteca de 150.000 euros a 30 años, te ayudará a proyectar un plan de acción viable.
Los ahorros previos necesarios para la compra
Un error frecuente al calcular una hipoteca 150.000 euros es pensar que el banco financiará la totalidad de la operación. Por norma general, las entidades financieras en España suelen cubrir hasta el 80% del valor más bajo entre el precio de compraventa y la tasación oficial de la vivienda (indicador conocido como Loan-to-Value o LTV).
Para un inmueble de este valor, la distribución de los fondos propios necesarios se estructuraría habitualmente de la siguiente manera:
- La entrada: una aportación inicial que corresponde al 20% no financiado por la entidad, lo que equivale a 37.500 €.
- Gastos de gestión e impuestos: es conveniente contar con un colchón extra de entre el 10% y el 12% adicional para hacer frente al ITP o IVA, tasación, notaría y registro. En este caso, representa entre 18.750 € y 22.500 €.
Esta combinación de factores implica que, para cubrir con solvencia cada etapa del proceso inmobiliario y cerrar la operación sin imprevistos, la previsión de fondos propios totales requerirá un colchón de ahorros de entre 56.250 € y 60.000 €. Esta suma es el resultado de agrupar los 37.500 € de la entrada obligatoria (el 20% no financiado) y un importe de entre 18.750 € y 22.500 € destinado exclusivamente a la gestión legal e impositiva
