Más allá de los tipos de interés de tu hipoteca, la base imponible del ahorro es el eje fiscal que conecta algunas de tus decisiones patrimoniales: desde el rendimiento de tus ahorros hasta la ganancia patrimonial por vender tu casa. Entender este concepto en 2026 es crucial para decidir con fundamento si te conviene amortizar deuda, reinvertir en una nueva vivienda habitual o mantener tus inversiones, permitiéndote optimizar el pago de impuestos y evitar errores en tu declaración de la renta.
Guía de preguntas y respuestas para nuevos hipotecados
¿Acabas de adquirir tu casa o estás pensando en invertir tus ahorros para amortizar préstamo? Aclaramos todas tus dudas sobre lo que implica para tu declaración de la renta:
¿Cómo se calcula la base imponible?
A diferencia de la base imponible general (donde tributa tu salario), Hacienda calcula la base imponible sumando los beneficios generados por tus inversiones y las ganancias o pérdidas patrimoniales.
- Rendimientos del capital mobiliario: Intereses de cuentas, dividendos o seguros de vida.
- Ganancias y pérdidas patrimoniales: Aquí entra el beneficio si vendes una vivienda o unas acciones.
Al sumar ambos (tras compensar pérdidas con ganancias), obtienes la cifra sobre la que se aplicarán los impuestos.
¿Cuáles son los tramos de la base imponible del ahorro?
En España, las rentas del ahorro tributan por tramos. Esto significa que no todo lo que ganas con tus ahorros paga el mismo porcentaje: a cada tramo de la base liquidable del ahorro se le aplica un tipo distinto. De forma general, los tramos se estructuran así: i
- Hasta 6.000 €: 19%.
- Entre 6.000 € y 50.000 €: 21%.
- Entre 50.000 € y 200.000 €: 23%.
- De 200.000 € a 300.000 €: 27%.
- Más de 300.000 €: 30%.
