Los retos que se afrontan al comprar una casa son muchos: no solo has de demostrar que puedes pagar la cuota de la hipoteca, sino que tienes que superar el muro del ahorro inicial. Aquí es donde entra en juego la hipoteca con el aval de los padres, una solución que puede abrirte las puertas de tu nuevo hogar cuando tus ahorros no alcanzan.

¿Qué significa realmente una hipoteca con aval de los padres?

No es un simple trámite de cortesía. Al firmar una hipoteca con aval, tus padres actúan como una garantía personal. Si por algún motivo tú no cumples con los pagos, el banco tiene el derecho legal de acudir a ellos.

Es importante ser realistas: según el Código Civil, un avalista responde con sus bienes presentes y futuros. Por eso, antes de empezar a planear cómo me pueden avalar mis padres es fundamental tener una conversación honesta sobre los riesgos y la seguridad de tus ingresos.

Requisitos para ser avalista de una hipoteca

El banco no solo pide que tus padres quieran ayudarte; necesita pruebas de que pueden hacerlo si las cosas se tuercen. Los requisitos para ser avalista de una hipoteca que suelen exigir las entidades son:

  • Solvencia demostrable: Deben tener ingresos fijos, ya sea mediante una nómina estable o una pensión de jubilación suficiente.
  • Historial limpio: No pueden aparecer en ficheros de morosidad y sus deudas actuales deben ser bajas.
  • Patrimonio libre: Tener la casa propia ya pagada les da un perfil mucho más sólido ante los ojos del analista de riesgos.

El factor edad: ¿qué pasa si mis padres son mayores?

Esta es una de las dudas más frecuentes. La banca aplica una baremación en la que la edad es un criterio relevante: la suma de la edad del avalista más el plazo de la hipoteca no suele poder superar los 75 u 80 años.

Si tus padres tienen 70 años y tú pides un préstamo a 30, el banco verá que la operación se extendería hasta que cumplan los 100, algo que consideran de alto riesgo. En estos casos, el aval de los padres puede plantearse como una «doble garantía»: en lugar de avalar con su pensión, ponen una parte de su vivienda como garantía real para cubrir ese 20% que a ti te falta.

¿Qué bancos financian el 100% de la hipoteca con aval?

Aunque el estándar es el 80%, existen entidades que se muestran más flexibles si el perfil del comprador es joven y cuenta con un aval de hipoteca potente. 

Conseguir ese 100% es posible, pero requiere una negociación profesional y, habitualmente, aportar garantías adicionales para compensar que no estás poniendo ahorros propios en la operación.

La receta para la tranquilidad: la cláusula de liberación

Un aval de los padres no tiene por qué ser una condena de por vida. Se puede pactar una cláusula de liberación: en el momento en que hayas pagado, por ejemplo, el 20% del préstamo, tus padres quedan libres de toda responsabilidad. Así, ellos recuperan su independencia financiera y tú sigues con tu hipoteca de forma autónoma.

Dudas rápidas

1. ¿Pueden mis padres avalarme si aún están pagando su propia casa? Es posible, pero más difícil. El banco restará lo que les queda por pagar de su capacidad de avalarte, lo que podría hacer que la operación no sea viable si van muy ajustados.

2. ¿Es mejor ser avalista o hipotecante no deudor? Como «hipotecante no deudor» solo arriesgan la parte de la casa que ponen como garantía. Como avalistas, arriesgan todo su patrimonio (cuentas, nóminas, etc.). Se podría considerar que es más seguro para ellos la primera opción.

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La información contenida en el artículo no es vinculante y no invalida la lectura completa de los documentos que respalden la materia en cuestión.

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